Antonio Vega Reina Crítica literaria y de cine

High noon, el tren de las 12,00.

De título original “High Noon”, conocida en otros países como “Mediodía”  o como “El Tren de las 12” y en nuestro país como “Sólo ante el peligro”, se estrenó en 1952 y constituye a mi juicio,  junto con “La Diligencia” de 1939, las dos grandes películas del western clásico.

Si  bien su rodaje se inició  en color, rápidamente se descartó el mismo y el film fue rodado en blanco y negro, que siempre da un dramatismo a la acción y una veracidad de los personajes que el color no consigue igualar.

El film, dirigido por Fred Zinneman y protagonizado por un ya maduro, Gary Cooper y una jovencísima Grace Kelly (que se estrenaba aquí como actriz y que más tarde adquiriría la condición de  princesa tras su matrimonio con Rainiero de Mónaco, siendo la madre de Carolina y Estefanía de Mónaco) dura 80 minutos, con la peculiaridad que la acción lo es en tiempo real, el tiempo de la acción empieza y acaba cuando empieza y acaba la película, manteniendo en todo momento la tensión de fondo que surge en los primeros minutos cuando Will Kane (Gary Cooper) Sheriff del pequeño pueblo de Hadleyville, acaba de contraer matrimonio con Amy (Grace Kelly).  Los recién casados proyectan trasladarse a la ciudad y abrir un pequeño negocio, pero, de repente, empieza a correr por el pueblo la noticia de que Frank Miller (Ian MacDonald), un criminal que Kane atrapó y llevó ante la justicia, ha sido indultado y llegará al pueblo en el tren del mediodía para vengarse. El tiempo va pasando lentamente un domingo por la mañana tras celebración de la referida boda civil, justo acabada la breve ceremonia, el encargado de la  estación del ferrocarril entrega al Sheriff un cablegrama en el que le avisan que Frank Miller, el matón al que el Sheriff había llevado a prisión, llegará al pueblo en el tren de las 12,00, siendo esperado en la estación por tres pistoleros de su antigua banda, magníficos actores secundarios, como todos los de la película, que dan a sus personajes un punto de veracidad, siendo uno de ellos el interpretado por Lee Van  Cleeff, que años después, tras ser rescatado del olvido por el director italiano Sergio Leone,  que fue expresamente a buscarlo a Nueva York donde sobrevivía como pintor de poco éxito, alcanzó, junto a Clint Eastwood,  dinero y  fama en el spaguetti western almeriense con  películas inolvidables del género como “El Bueno, el Feo y el Malo” o “Hasta que llegó su hora”

Cooper solicita la ayuda de sus conciudadanos y en primer lugar manda llamar a sus amigos que se van excusando subrepticiamente; luego solicita voluntarios en la cantita donde le recriminan que busque allí auxiliares, lugar donde los Miller y sus hombres cuentan con muchos amigos; en último término el Sheriff se dirige a la Iglesia, es domingo, allí se encuentran los probos ciudadanos reunidos en el servicio religioso, que también le dan la espalda tras un agrio debate donde previamente el pastor le ha recriminado que su matrimonio lo haya celebrado en el Ayuntamiento y no en la Iglesia: «mañana vendrá el nuevo Sheriff, lo mejor es que el actual huya y problema solucionado» esto es lo que le aconseja también el propio juez que dictó la sentencia contra el pistolero, que recoge sus bártulos y se apresura a la huida, el tiempo apremia y nadie en el pueblo está dispuesto a ayudar al Sheriff que cuanto más espera una ayuda que le niegan más aumenta la tensión y cuanto más aumenta la tensión mayor se ve su soledad y mayor es su temor y sin embargo de todo ello, cuanto más espera y más solo está Cooper más grande se hace el mito y  más legendaria la figura del héroe.

Una de las escenas más inquietantes es cuando Crace Kelly, la esposa del Sheriff espera la llegada del tren, no en la estación, donde están los miembros de la banda de Miller esperando la llegada de su jefe, sino que espera en el salón del Hotel del pueblo, propiedad de una señora mejicana, descubriendo en ese momento que tal señora había sido amante de su esposo y, notando también en ese momento cierta animosidad por parte del conserje del Hotel, pregunta al mismo la causa, a lo que el individuo le responde que el pueblo tenía más vida antes de la detención y condena del jefe de la banda de malhechores, el cual cuenta con muchos valedores puesto que piensan que con la vuelta del mismo volverá también la prosperidad al pueblo, cosa muy distinta de la que le indica la examante de su marido la cual opina que, si el Sheriff muere, el pueblo también morirá con él, y ella no quiere verlo, por eso vende apresuradamente su propiedad y se marcha. Ambas mujeres, mantienen una correcta conversación en la que la examante le reconoce a la esposa que si bien tuvo relación con su marido, hacía ya un año que ni se hablaban, añadiendo “ no sabe usted lo que es vivir en un ambiente como éste siendo mejicana”, ambas abandonan juntas la ciudad en el tren de mediodía, si bien la esposa se apeará del mismo al oír los primeros disparos.

La acción de ‘Solo ante el peligro’ transcurrida en tiempo real, no es sino una historia sobre la «lucha entre el deber y la supervivencia»,  con la tensión de un segundero que marca las manecillas del reloj real. Así el reloj de la pantalla y el del espectador están sincronizados, de ahí la presencia constante de relojes, resultando como  una de las escenas más inolvidables de la película el momento del mediodía cuando Cooper se enfrenta a un abrasador escenario, solo en mitad del peligro y del calor, a la espera del duelo, potente imagen de la impecable fotografía en blanco y negro donde Gary Cooper consigue aquí una de sus mejores actuaciones con ese rostro inmutable pero cargado de terror en cada plano; tenía entonces 51 años y el equipo técnico decidió maquillarle muy poco, porque pensaron que sus líneas de expresión enfatizarían mejor la preocupación del personaje.

El film, que plasma en celuloide  la idea del “último hombre en pie», del «hombre íntegro» que menciona su examante, cuenta también con un  excelente elenco de actores secundarios, como la actriz mexicana Katy Jurado en el papel de propietaria del hotel del pueblo y examante del Sheriff, así como el ya mencionado Lee Van Cleef en el papel de miembro de la banda de pistoleros. La historia cuenta también con muchos elementos de suspense,  por ello esta película está considerada como una de las cumbres del western psicológico, que naciera con “La Diligencia” en 1939. Logró 7 nominaciones al Oscar, de los que ganaría 4: mejor actor para Gary Cooper, mejor banda sonora original, mejor montaje y mejor canción original. Gary Cooper recibió el Oscar al mejor actor por High Noon, pero no fue a la ceremonia de entrega, John Wayne recibió la estatuilla en su nombre.

Como otras grandes películas clásicas y totémicas, su sitio más adecuado para visionarla y disfrutar de ella sería la gran pantalla, e incluso admitiendo su magnífico doblaje, mejor verla en versión original subtitulada, un auténtico placer en un tiempo en el que priman los efectos especiales sobre el buen cine.

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